lunes, 6 de julio de 2009

El logotipo

Pregunta
«Tengo intención de implantar un logotipo en mi farmacia. ¿Es realmente importante?»

Respuesta
Al preguntarnos cuáles son los elementos que diferencian a «mi farmacia» del resto, quizás el más significativo sea, sin duda, la imagen que transmitimos al exterior. Cada vez más las farmacias buscan diferenciarse y transmitir al público una identidad propia reconocida. Ya hemos dejado atrás tiempos en que todas las boticas ofrecían los mismos productos y servicios al público. Y nos guste o no, el marketing estratégico está cada vez más presente en el día a día de nuestras farmacias. Por más veces que una persona lea el nombre de una farmacia, no logrará asimilarlo si no hay nada en él que lo distinga de la competencia. Un logo que sobresale del resto por ser distinto será recordado con facilidad por el público. En definitiva, es mucho más fácil de recordar que los apellidos de una persona. Cada farmacia tiene que buscar su símbolo.
Cada vez que alguien pasa delante de nuestra farmacia estamos transmitiéndole mensajes, aunque ni ellos ni nosotros seamos conscientes de este proceso. Dependiendo de cómo se perciba, creará una huella mental cuando traspase la puerta: una farmacia antigua, tradicional o moderna… o un espacio de salud.
Dependiendo de esta huella perceptiva, el consumidor será en mayor o menor grado permeable a la comunicación y, por tanto, al consejo y a la venta.
La funcionalidad de un logotipo radica en su capacidad para comunicarse dentro del medio en el que va a ser implementado; esto demanda el uso de colores y formas que contribuyan a que el cliente final le dé una interpretación positiva.
El logotipo estará presente en cualquier interacción entre la farmacia y el cliente: antes y durante la venta, durante la utilización del producto y, posiblemente, al inicio del siguiente ciclo. El logotipo puede afectar a este proceso, facilitándolo o dificultándolo. De ahí la importancia de prestar mucha atención al diseño de la imagen pública, de modo que sea atractiva y profesional y se pueda identificar y recordar fácilmente.
Las farmacias tienen tanto por hacer que no consideran el diseño de un logotipo apropiado como una prioridad. Sin embargo, no ven que esta falta de atención les puede traer consecuencias desfavorables en el futuro, ya que sin logo no hay identidad corporativa con la cual una farmacia pueda diferenciarse y destacar respecto a su competencia. Sin logotipo, no hay sentido de pertenencia a un grupo ni para los clientes ni para el equipo de la farmacia.
A tener en cuenta en la elaboración del logotipo
• Sencillo. Una de las reglas de oro se basa en que cuanto más simple (menos formas, menos colores), mejor. Un logotipo simple es más fácil de recordar, más económico de imprimir y más fácil de combinar.
• Original. Si bien existen modas que inclinan los diseños en ciertos sentidos, es recomendable tener un logotipo completamente diferente al estilo de otras farmacias, pues de otro modo no le ayudará a diferenciarse de la competencia. Un diseño de logotipo original contribuirá a dotar a la farmacia de una imagen comercial novedosa y atractiva.
• Práctico. El logotipo puede tener que ser reproducido en multitud de materiales (papel, tela, plástico, cristal, etc.). Deberá permitir la ampliación y reducción, y la representación en gris y blanco y negro, conservando su legibilidad y sin perder los detalles.
• Coherente. Un buen diseño de logotipo debe ser coherente con el resto de la imagen de la farmacia. Conservar una paleta de colores uniforme y una estética específica contribuirá al éxito de sus aplicaciones.
• Adaptado a su público. El logotipo deberá adaptarse al público objetivo en cuanto a estética, contenidos, colores, etc. Cada perfil de consumidor –infantil, adolescente o adulto, por ejemplo– requerirá un tratamiento especial y un contenido visual adaptado a sus preferencias de consumo.
• Profesional. Un diseño gráfico profesional transmite una sensación de solidez y solvencia que se extiende a la farmacia representada por el logotipo.
• Trascendente. Es interesante tener en cuenta que el logotipo no pase de moda rápidamente. El diseño puede ser moderno sin ser demasiado «fashion», y evitar de este modo tener que rediseñarlo demasiado pronto. Muchas veces es tentador tener un diseño de logo que se vea actual al momento, pero el problema es que ese logo pasará de moda rápidamente. Eso conlleva que el logotipo tenga que ser constantemente rediseñado.
• Flexible con los medios. ¿Quién es el público objetivo? ¿En qué lugares se mostrará el logo? En la papelería, tarjetas de presentación, campañas mensuales, folletos de consejos, rotulación exterior, cartelería, etc., el logotipo debe transmitir el mismo mensaje independientemente de dónde se coloque.


CLAVES
• Utilice pocos colores, uno o dos. Si utiliza más le resultará más costoso a la hora de imprimir.
• Los colores que se elijan deben resaltar las formas del logo.
• Deben combinarse de forma que resalten y llamen la atención al lado de logotipos de la competencia.
• Deben poderse aplicar en color o en blanco y negro sin que el logotipo pierda fuerza, ya que lo podremos encontrar en fotocopias, faxes, etc.
• Una buena combinación puede ser la de un color vibrante con uno no vibrante, ya que los contrastes son una excelente manera de provocar un gran impacto visual.
• Utilice colores definidos, planos, sin degradados.
• Los colores elegidos deben poder reproducirse principalmente bajo un modo de color Pantone.
• Los logotipos con poca variedad cromática funcionan con mayor efectividad en Internet, ante la saturación visual que presenta este medio.
• Seleccione los colores adecuados de acuerdo con la personalidad de la farmacia. Cada color genera sentimientos e ideas distintas.


José Manuel Tabeada
Mediformplus
www.mediformplus.com

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